Alexia Miranda: “Caída de la noche” (poesía)

Al final de esta “plaga de control e injuria”, estará en nuestras manos “entretejer la Aurora con la fe”, en las palabras de una artista salvadoreña.

Alexia Miranda
La Zebra | # 52 | Abril 1, 2020

Caída de la noche

Sería absurdo pensar que se ha acabado el tiempo, que el mundo se reparte como las fichas rojas del tablero de Risk.
¿Qué potencia controlará ahora el planeta? ¿Qué supremacía? ¿Qué poder?
Sería absurdo pensar que somos los últimos, sería un acto de soberbia asumir que somos los primeros.
Cae la noche, cae la siguiente.
Yo me pregunto: ¿cuántas caerán?
¿Caerán sobre la consciencia de que “semos malos”?
¿Caerán sobre mil agujas ensangrentadas con justicia amparada en decretos impostergables?
¿Caerán sobre caricias y confesiones sigilosas?
¿Caerán sobre la mesquinidad del más fuerte?
¿Caerán sobre la insurrección de una nueva alianza?
¿Caerán sobre el césped dónde habitan las hormigas incansables?
¿Caerán sobre tí? ¿Caerán sobre mi? ¿Caerán sobre nosotros? ¿Caerán sobre ellos? ¿Caerán sobre la idea de libertad o sobre el miedo del exilio? ¿Caerán sobre las siluetas de las cosas que nos dan un sentido de pertenencia? ¿Caerán sobre alguna certeza blanda que justifique nuestro destino? ¿Caerán sobre la falacia y el enajenamiento de qué nuestras vidas son inamovibles, inmutables, inalterables, imperdibles?
Que no hay balanza injusta, que no hay causas imposibles, que somos fieros, adversos, irremediables titanes terrestres, dueños de nosotros mismos, soberanos sobre todas las especies.

¿Sobre cuál de todas estas máscaras caerán?

Como un puñado de aves en picada, como una ráfaga impune que atraviesa huesos y costillas, perfora pulmones y oscurece todas las miradas juntas.
Ráfaga de impunidad que vacía las casas y los corazones y deja agujeros en las alacenas, deja zurcos en las ojeras,
deja trincheras en el alma.

Yo no sé si hoy, o mañana, la vida nos contenga para amar,
yo no sé si tanto recorrido
cambie el curso de las cosas,
yo no sé si al final del estallido de esta plaga de control e injuria, tus ojos brillen y se reflejen en los míos con ternura.

Habrá que esperar nuevas señales, habrá que danzar al fuego con lanzas y serpientes
y el corazón lleno de plumas de colibrí;
habrá que entretejer la Aurora con la fe y el silencio de Dios,
y amar, amar sin armaduras
y perdonar hasta que se laven los ríos
con tantas lágrimas derramadas,
amar y amar hasta que la utopía ontológica del eterno retorno nos envuelva
en su permeable membrana de simpleza.

Marzo 24, 2020.

Tregua del Abandono

Sigue la tregua
Sigue el vacío
Pero hay tanto en el vacío
Hay silencios incómodos
Hay fantasmas
Hay reproches y serpientes en la punta de la lengua,
las lenguas se llenan de serpientes
de todos los colores y venenos
Hay también ternura en la tregua
Hay espacios de melancolía.

Hay olvidos…

Cuántos recuerdos
Cuántas palabras
¡Cuántas vidas pasadas!

Hay un Mar de tregua
Hay un Mar de olvidos
Hay un Mar de silencios
Hay un Mar de lágrimas
Hay un Mar de frustraciones y resignaciones,
escondidas debajo de la almohada,
amordazadas con cebo,
contenidas con tapa boca
sujetadas con bozal.

Sigue la tregua…

Tú y yo
¿Cuántas treguas menguaremos?
¿Habrá que hacernos más necios para validarnos?
¿Habrá que hacernos más dóciles para perdonarnos los egos?
¿Habrá que hacernos más dóciles?
Tanto como sea posible
para suavizarnos las arrugas del rostro,
y aquietarnos la insaciable ignorancia
que nos mantiene con la barriga llena
de gratificación sagaz e instantánea.

¿Habrá que hacernos más fieros para sacarnos los dientes,
rechinar colmillos y comernos vivos?
¿Habrá que hacernos más fieros entonces,
para olvidarnos?

La tarde,
la tarde es una tregua tierna, terrestre,
templada en el tiempo sin mesura,
tarde absolutista
de una tonalidad tan entintada de rosa y violeta.

La tarde es la tregua de hoy,
La tregua de todas las utilidades eficientes
La tregua de los oficios,
de las carencias,
de las quejas
y de las batallas con punta de lanza.

La tarde es la tregua de mundo
la tregua de la necesidad,
la tregua de sentirnos indispensables para el mundo.
¡NO SOMOS NECESARIOS!
Somos circunstanciales,
Somos accidentales.

La tarde es la tregua
de la penumbra,
que envuelve y aletarga el tedio,
envuelve el calor y lo disfraza de caricia,
lo convierte en la brisa subversiva
y vagabunda que se lleva las tristezas
de todos los que se han quedado sin aliento.

La tarde es la tregua fugaz
del panadero y el beso,
la tregua de la vecina, del café con leche,
la taza de té bajo el árbol de almendro,
la tregua del perro en el andén y la risa.

La tarde es la tregua infinita de ti y de mí,
es el ropaje fugaz
que silencia todo el bullicio del tedio.
La tarde es la patrona que amortaja el día
lo guarda en el cajón como guardiana
lo guarda por un rato,
sólo lo guarda, con dulzura,
no lo transforma, no lo cambia, sólo lo guarda
y congela las intenciones
en pausas y silencios,
en estrellas que traen deseos
y luces tenues a la distancia.

La tarde lo guarda todo,
Todo lo guarda la tarde;
como un baúl mudo de reproches
como un testigo ciego sin memoria,
…como un naufragio herido y desahuciado
como un visitante sin rumbo y sin morada,
todo lo guarda, la tarde;
la tarde guarda en el sagrario lo invisible
lo imposible…
guarda los corazones, guarda ansias,
guarda las oraciones, las plegarias,
…como hoy guardo este dolor
que me causa:
todo este silencio
toda esta distancia.

Marzo 31, 2020.

 


ALEXIA MIRANDA (El Salvador, 1975). Artista multidisciplinaria. Su obra explora los límites entre las relaciones humanas. Realizó estudios de Humanidades, Danza y Artes Plásticas en la Universidad de Las Américas (UDLA), Puebla, México entre los años 1996 al 2002. Estudió un diplomado en Psicología Transpersonal, en la Universidad Dr. Matías Delgado de El Salvador. Trabaja con comunidades vulnerables en proyectos de arte terapia y con jóvenes universitarios. Le otorgaron el Primer Lugar en la III Bienal de Arte Paiz, El Salvador, 2005. Fue elegida por Concultura y el CENAR como Talento Joven del Año en el 2008. Su trabajo ha sido expuesto en Centro, Norte, Sur América, Europa y el Caribe, y el 2019 fue invitada a la 13° Bienal de la Habana, La construcción de lo posible, 2019.

Fotografía: “Eclipse” por Jorge Ávalos (visto desde El Salvador, el 21 de diciembre de 2010 a la 1:04 a. m.).