En un doble juego de anacronismos e intriga erótica, la mitología griega y la realidad tecnológica actual se conjugan en un lenguaje que adopta con precisión e ironía los matices de la antigua poesía griega a través de seis sonetos.
En un doble juego de anacronismos e intriga erótica, la mitología griega y la realidad tecnológica actual se conjugan en un lenguaje que adopta con precisión e ironía los matices de la antigua poesía griega a través de seis sonetos.