C. Casalz: «El pintor y las piedras» (cuento)

Tres minificciones de un reconocido poeta salvadoreño, que resurge con un nuevo nombre.

C. Casalz
Arte de Shen Zhou
La Zebra | # 100 | Diciembre 15, 2024

El pintor y las piedras

Hace tres mil años vivió Hi Siang, un pintor que conversaba con las piedras. En una crónica del Libro Amarillo se afirma que aquello no es una metáfora.

El pintor ejercía su habilidad durante sus vagabundeos por las comarcas. En un imperio donde los paisajes y los seres brotaban de los pinceles profusamente, Hi Siang pintaba los secretos de las piedras: porosidades, vetas, paz, silencio, y siempre una sensación abismal.

El mundo mineral es tan cromático como el mundo de las plantas, sostenía Hi Siang, y sus sedas respondían a este principio.

Cuenta la crónica del Libro Amarillo que el pintor se compenetró tanto con las piedras que su espíritu acabó por descansar en el corazón de una de ellas. Se trata de una enorme pirita que se yergue para siempre al pie del Monte de Los Faisanes. Y no es visitada por los turistas.

Descubridor

Levanto una piedra, y veo el rostro de Dios con dos antenas, como aquel televisor.

En el musgo que también es él, enarca y apresta su cuerpo. Me dice sin palabras la soledad enorme de su vida sin muerte.

Lo subo a mi dedo, y verifica que el ensayo es mejor, más apto y bueno, inteligente, un dedo humano.

En el jardín del invierno los dos solos, muerde mi yema tibia, se asegura que siente, y lo dejo en una flor.

Soñador

Cada noche el tren vuelve a la misma estación. Pomona o Pomerania, no lo sé. Yo estoy allí, friolento.

El conductor es un buitre que sonríe al verme envuelto en lana. La luna siempre entera, y enorme, en el fondo del túnel alumbrado por mortecinos focos amarillos.

Suena tres veces, dos veces, una, el silbato electrónico.

―Fin del trayecto ―me dice―, doblándose de risa.

―Me estoy muriendo de frío ―protesto―. Quiero ir a casa.

Pomona o Pomerania se evapora.

Quedamos él y yo.

Fin del trayecto.

“Poeta en la cima de la montaña” (杖藜遠眺) por Shen Zhou (沈周, 1427–1509), Dinastía Ming (1368–1644). Hoja de álbum, tinta sobre papel, 38.7 x 60.3 cm, The Nelson-Atkins Museum of Art, Kansas City, Missouri.

C. CASALZ (San Salvador, 1956). Seudónimo del poeta y narrador salvadoreño Carlos Santos. Exiliado en Toronto, Canadá, durante los años de la guerra en la década de 1980. Regresó a San Salvador tras la firma de los acuerdos de paz, donde fue colaborador y redactor de las revistas Tendencias y del suplemento cultura “Búho” de La Prensa Gráfica hasta su regreso a Toronto en 2001, donde reside en la actualidad. Es autor de un influyente libro de poesía: La casa en marcha (DPI, San Salvador, 1999). Su obra incluye un libro de cuentos suscrito a la corriente fantástica y neobarroca de Lord Dunsany y Salarrué: Bitácora (revista Ars, 1998). Su obra poética ha sido llevada al teatro en varias ocasiones: puesta en escena de La casa en marcha, versión inglesa por Walter Krochmal, Sonaha Theatre Collective (Gaya Theatre, Nueva York, 1991); presentaciones internacionales del monólogo La camisa de fuerza, versión castellana por Walter Dionisio, e inglesa, por Walter Krochmal, (San Salvador, Washington, Nueva York, Toronto y Montreal, 1988-90); junto con Jorge Ávalos contribuyó textos para un performance especial de Walter Khrochmal presentado en Franklin Furnace de Nueva York, 1991. La mayor parte de su obra poética permanece inédita. “El pintor y las piedras” apareció publicado en El Búho, revista de cultura Nº 10, La Prensa Gráfica, San Salvador, febrero, 2000, p. 3.; “Descubridor” y “Soñador” son cuentos inéditos que La Zebra rescata y publica por primera vez, por cortesía del autor.