Un brillante poema en prosa de una escritora feminista salvadoreña de principios del siglo XX.
Josefina Peñate
La Zebra | #114 | Febrero 8, 2026
Sonrisa helada
Ante la Royal,
mi máquina de escribir.[1]
Parece una enorme calavera. Sus encías descarnadas, sus dientes blancos, tan blancos, como si fueran de fino marfil.
Parece sonreír. Esa sonrisa se cambia en enorme carcajada. La caja sonora bajo la presión de la mano chica y sabia parece desgranar una sonrisa graciosa, una carcajada interminable…
¡Cuántas veces esta misma carcajada acaba en un largo, en un interminable bostezo!
Si la ciencia misma parece detenerse ante el símbolo: ¡La Muerte! ¡Una Calavera! Caminos eternos que mientras más se andan nos dan una sensación de regresar al principio, y de una desesperación infinita cuando contemplamos que la senda es tan larga y escarpada…
Y en el siglo de las velocidades, Ella, que abrevia el tiempo y el trabajo puesto que tan breve es la vida —vida de ensueños contada por golpes de clepsidra—, desde el silencio parece invitarnos a alegrar nuestro mutismo con la magia de su sonrisa, con el lujo de su carcajada sonora… y dejar el bostezo de nuestra peregrinación sobre la nitidez del papel.
Y con sus teclas de fino cristal, rodeado de circulitos de reluciente metal, me dan la sensación de pupilas quietas, inmóviles, que copian la misma visión: la visión de mis manos, que, con mágico aletear de pájaros prisioneros, se deslizan con voluptuosos estremecimientos.
Es el mutismo de la boca férrea; es el quietismo de unas pupilas sin luz que parecen mirar más allá de la vida.

[1] La “Royal” es una marca de máquinas de escribir muy popular a principios del siglo XX. Por la descripción tan detallada, sabemos que la autora se refiere a la serie Nº 10, la cual ella compara, y es comparable en verdad, al aspecto de una calavera.

JOSEFINA PEÑATE Y HERNÁNDEZ (El Salvador, 1901-1935). Nombre literario de Josefa Claudina Peñate Hernández, fue una poeta, narradora y articulista salvadoreña. Se cuenta entre las primeras escritoras feministas del siglo XX, discípula de Victoria Magaña de Fortín. Publicó tres libros en rápida sucesión: Esbozos (ensayos y conferencias, Tipografía Comercial, Santa Ana, 1928); Surtidores (miscelánea de aforismos, poemas en prosa y artículos de opinión, Tipografía Comercial, Santa Ana, 1929); y Caja de Pandora (cuentos, Imprenta La República, San Salvador, 1930). Tres antologías incluyen su obra, como cuentista o poeta: la Antología de cuentistas salvadoreñas, editada por Willy O. Muñoz, San Salvador, UCA Editores, 2004; Huellas ignotas: Antología de cuentistas centroamericanas (1890-1990), editada por Willy O. Muñoz, San José, Costa Rica: EUNED, 2009; y Las muchachas de la última fila (Índice general de poetas salvadoreñas 1848-1995), edición de Vladimir Amaya, Zeugma Editores, 2017. El escritor e investigador salvadoreño Jorge Ávalos ha reunido su obra completa y su publicación se espera en el 2026.
