Ruth Grégori: “La tentación como sentido de vida y muerte” (crítica)

Reseña de Una manzana peligrosa en el último día perfecto, un libro de relatos del escritor guatemalteco Javier Mosquera Saravia.

Ruth Grégori
La Zebra | #24 | Diciembre 1, 2017

La lectura de Una manzana peligrosa en el último día perfecto resultó accidentada y agridulce. Iba editando mentalmente lo que me parecían errores, vacíos o partes gratuitas, pero no pude evitar continuar leyendo hasta el final. Contrario a los libros que no me enganchan de entrada, y éste parecía más bien una manzana verde o un palacio inacabado, sentía que algo palpitaba bajo la sensación de equivocar la puerta de salida en casi cada fin de relato. Al finalizar el libro completo, tuve que iniciar, casi de inmediato, una segunda lectura. Entonces comencé a vislumbrar una galaxia.

Sí, Una manzana peligrosa en el último día perfecto es una constelación de mundos titilantes, y a la vez un campo minado en el cual se libra una batalla a muerte. La batalla se juega entre el destino y la ilusión de un futuro, entre la memoria y el anhelo de trascendencia, entre el amor y la tentación de alienarse. En fin, entre la vida y la muerte.

A nivel de estructura podría decirse que funciona como universo de coordenadas en el que convergen diversas tramas y personajes, que corren simultáneamente en saltos de tiempo del presente, al pasado, al futuro, al tiempo mítico, al tiempo sin tiempo de la ficción.

Sus personajes constituyen una especie de feria fantástica, en la cual seres tiernos y encantadores, y otros seres tenebrosos, entrecruzan trayectorias efímeramente en el espacio. El trayecto es tan fascinante como angustiante, pues es difícil saber cuándo entramos al infierno y cuándo al paraíso, pues más bien parece que vamos de uno a otro sin poder anticipar a cuál de los dos nos lleva la siguiente parada.

Más allá de tiempo y espacio, los une la tentación: el pecado original. Por eso, Una manzana peligrosa en el último día perfecto es un rosario de tentaciones que mueve entre sus redes a diversos personajes que sucumben a ellas, atrayendo con ello o bien una efímera dicha o la pérdida del paraíso. Saber más, desear más, amar más, vivir más, ser más… Seres bellos y terribles, siempre insatisfechos con su suerte, queriendo cambiar o escapar de su pasado, anhelando un futuro a pesar de saber que éste acaso alcance para un mero estado de ilusión…

Dentro de esta compleja y heterogénea red, sobresalen algunos hilos más largos, marcados por la recurrencia de personajes y los “nodos temáticos” que los conectan. Los relatos, a veces espolvoreados con escenas dialogadas —más propias del drama— o con la prosa poética, comparten un tono lúgubre que asedia incluso en los cuentos de fantasía, de tema amoroso y carácter lírico.

Gran parte de los relatos giran en torno a la obsesión con la muerte y a la imposibilidad de cambiar el pasado o el destino. Seres heridos de nostalgia renuncian y optan por el suicidio (“El tatuaje del cisne”), o su equivalente, el cambio de identidad (“Siempre tendremos París”). Exguerrilleros y exiliados paranoides bregan con sus recuerdos fragmentados (“El último día perfecto”, “Cuando termine de pasar la estampida”). Personajes fanáticos, encuentran en la fe los sucedáneos de sus vicios (“Punk Rocker”, “Merceditas y su sobrino”). Seres incapaces de eludir los designios del destino que terminan por desaparecer (“Anteojos ajenos”, “El insospechado problema de la existencia”). Esta, podría decirse, es la dimensión del pasado, la realidad y la muerte.

Pero en medio de todas estas trampas mortales y fatales, otro tipo de relatos se intercalan como puntos de luz en esta trama oscura: los que dan cuenta de las ilusiones que dan sentido a la vida humana. Predomina un idilio amoroso que se despliega como un relato fragmentado de la historia de amor entre Anduriña y un hombre, acaso el narrador de los cuentos. A partir de saltos entre presente y pasado, nos damos cuenta de que, siendo niños, ella quiso jugar a cazar pterodáctilos y él, convencido de que podía volar y vestido con unas alas de tal espécimen, se arrojó de la azotea del edificio y nunca más quiso bajar. Luego vemos que Anduriña tiene diversos oficios, muy singulares: pinta de colores el futuro de él, hace crecer la primavera para aliviar su duelo, arrastra en su cabello el paisaje del mar antes de volver a las páginas del cuaderno en que él intenta describirla. Ésta es la región de la vida, la fantasía y la posibilidad de futuro.

En ella hay espacio también para el encuentro entre la memoria y el anhelo de trascendencia en un par de relatos unidos por su protagonista: Sietevidas, un hombre que intenta revivir el único recuerdo detallado que le queda de su infancia (“El tiempo donde habita la felicidad”) antes de trasladar definitivamente su conciencia al autómata que ha creado (“El Oráculo y el Autómata”).

Se trata de un viaje en el que continuamente se pierde de nuevo el paraíso. Se navega sorteando tentaciones para volver al estado original, intentos vanos para desafiar al destino y al ciclo eterno en que se alternan la vida y la muerte. Entre ellas, un estado intermedio: la ficción, como un puente para salvar la distancia entre nosotros y lo desconocido.

manzana_peligrosa-portada.jpg

Ficha Técnica

  • Título: Una manzana peligrosa en el último día perfecto
  • Autor: Javier Mosquera Saravia
  • Editorial: F&G Editores
  • Género: Cuento
  • Año: 2015

ruth_gregori.jpg

RUTH GRÉGORI (El Salvador, 1975). Ensayista. Es graduada en Psicología y egresada de la Maestría en Estudios de Cultura Centroamericana opción Literatura de la Universidad de El Salvador. Su formación extra curricular abarca numerosos cursos y talleres en apreciación y práctica de distintas disciplinas artísticas: música, literatura, teatro, cine e historia del arte. Fue periodista en la sección cultural “El Ágora” del periódico virtual El Faro, responsable de comunicaciones e intercambio de conocimiento en el Programa de Seguridad Juvenil en Centroamérica de ICCO & Kerk in Actie (Países Bajos) y docente de Redacción en la Universidad Centroamericana de El Salvador (UCA). En los últimos años se ha desempeñado como consultora independiente en proyectos relacionados a la producción, sistematización y evaluación de textos escritos y audiovisuales. Sus colaboraciones para la revista cultural La Zebra incluyen los géneros de crónica, entrevista, ensayo y crítica de artes.

Foto de la autora: Guillo Martillhoz.