Basilia Papastamatiu: “La sobrevida poética de Claribel Alegría” (crítica)

Esta reseña explica las claves del primer reconocimiento internacional a la poesía de Claribel Alegría, el Premio Casa de las Américas de 1978.

Basilia Papastamatiu
La Zebra | #26 | Febrero 1, 2018

Lo primero que llama la atención durante la lectura de Sobrevivo, de Claribel Alegría, es la naturalidad, la franqueza con que la autora nos va descubriendo, a lo largo de todos los poemas, la vulnerabilidad, la sensibilidad, a veces sumamente extrema de su propia condición humana; y cómo, sin abandonar nunca el punto de vista personal, intensamente confesional, logra al mismo tiempo comunicar la realidad objetiva (la existencia de seres y hechos) sin que resulte distorsionada en ese tránsito por su subjetividad. Se diría incluso que, por el contrario, al revertir la autora en su poesía las circunstancias registradas y vividas por su mente, sus sentidos y emociones, dicha realidad objetiva se llega a revelar de un modo más descarnadamente visible, palpable, vibrante, más inapelablemente verdadero. Como si luego de ser procesados por su propia vivencia corporal y su imaginación poética los hechos se volvieran más nítidos, más legibles, más comunicables.

Esta relación de lo objetivo y lo subjetivo se manifiesta, además, como un continuo tránsito de lo uno a lo otro, por el que lo objetivo se subjetiviza y lo subjetivo se objetiviza: el estímulo viene, se introyecta:

comienzan las voces
a llegarme
no estoy sola
están ellos
los huéspedes de paso

O, al revés, se extrovierte:

socorro clamo yo
y ellos claman
so-co-rro

Por ser la autora, además, como latinoamericana, sensible al drama social y político de la mayoría de los pueblos de nuestro continente, se esfuerza por denunciarlo a través de su escritura. Y en ella esta conciencia se vuelve particularmente difícil y dolorosa porque se le suma la sensación de impotencia y de angustia que produce la lejanía, el estar fuera de la patria. Pero no pretende disimular tristezas o desfallecimientos; descarta hipócritas pudores y muestra tal cual son, las oscilaciones de su estado de ánimo:

lloro
pateo
grito

*

escucho mi jadeo
necesito ser yo
salir de esta neblina
sacudirme el terror

*

acuso
invento odios
balbuceo
tropiezo

Al revelar Claribel Alegría, con la sinceridad y la espontaneidad con que lo hace, sus emociones y reacciones más básicas, tal cual son, éstas se manifiestan naturalmente en lo que tienen de común con las de los demás seres, y su identidad es inmediata y total; la universalidad de su contenido humano posibilita, pues, la universalidad de su poder comunicativo. Y el lenguaje poético está empleado en Sobrevivo con verdadera pericia; no muestra esos altibajos que aún ocasionalmente encontrábamos todavía en otros libros de la autora de años recientes; éste demuestra, en efecto, una coherencia y un muy cuidadoso trabajo formal.

Queremos, por último, referirnos en especial a “Sorrow”, porque este poema ocupa, por sí solo, cerca de la tercera parte del conjunto y es por eso el centro sobre el que éste, necesariamente gravita. La composición, de “voces que vienen / y que van / que se confunden”, está dedicada al revolucionario y poeta salvadoreño Roque Dalton. Pero no evoca únicamente su vida y su muerte, sino que a su recuerdo se superpone el de muchas otras vidas y muertes que se enlazan en la larga y heroica lucha latinoamericana por la liberación: el Che, Sandino, Víctor Jara… e, incluso, Federico García Lorca, español, pero muy caro, muy querido en nuestro continente. Claribel Alegría los cita, reproduce sus gestos, sus voces; quiere servir de canal comunicativo para que, a través de su escritura, ellos sigan inscribiendo su presencia; trata así de ser intermediaria de destinos que la sobrepasan. Siente que ha tenido el privilegio de sobrevivir y que este privilegio le impone entonces la tarea de hacer de puente poético, de memoria viva para que ellos y su ejemplo sigan actuando, sigan existiendo en el pensamiento y en el amor de los pueblos. La autora, pues, no únicamente en este poema sino en toda la extensión del libro, intenta ser como esos niños de Izalco “que miran / para contar la historia”, para que Tlaloc no muera.

Anuario de Estudios Centroamericanos, No. 5.
Universidad de Costa Rica, San José, 1979, pp. 144-145.

Ficha del libro

  • Título: Sobrevivo
  • Género: poesía
  • Publicación: Editorial Casa de las Américas, Habana (este libro ganó el premio Casa de las Américas, 1978, en la rama de poesía y se publica en es colección)

 


BASILIA PAPASTAMATIU (Argentina, 1940). Escritora, vive en La Habana, Cuba, desde 1969. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Fue fundadora y editora de la revista literaria Airón. En los años sesenta residió en París, donde siguió cursos de teoría literaria impartidos por Roland Barthes y A. J. Greimas. Ha publicado antologías e investigaciones y es ampliamente reconocida por su labor de crítica literaria. Su pieza de teatro La Diana de Montemayor fue traducida al francés por Severo Sarduy. También se revela como poeta en libros como Cuando ya el paisaje es otro, Ediciones Unión, 2010.