Miguel Ángel Asturias: “Letanías del desterrado” (poesía)

El gran escritor de Guatemala descubre que el exilio y el destierro son experiencias equivalentes al peregrinaje temporal del ser humano sobre la tierra en esta hermosa oración sobre el desarraigo.

Miguel Ángel Asturias
Caricatura del autor por Toño Salazar
La Zebra | # 55 | Julio 8, 2020

Letanías del desterrado

Y tú, desterrado:
Estar de paso, siempre de paso,
tener la tierra como posada,
contemplar cielos que no son nuestros,
vivir con gente que no es la nuestra,
cantar canciones que no son nuestras,
reír con risa que no es la nuestra,
estrechar manos que no son nuestras,
llorar con llanto que no es el nuestro,
tener amores que no son nuestros,
probar comida que no es la nuestra,
rezar a dioses que no son nuestros,
oír un nombre que no es el nuestro,
pensar en cosas que no son nuestras,
usar moneda que no es la nuestra,
sentir caminos que no son nuestros…

Y tú, desterrado:
Estar de paso, siempre de paso,
tenerlo todo como prestado,
besar a niños que no son nuestros,
hacerse a fuego que no es el nuestro,
oír campanas que no son nuestras,
poner la cara que no es la nuestra,
llorar por muertos que no son nuestros,
vivir la vida que no es la nuestra,
jugar a juegos que no son nuestros,
dormir en cama que no es la nuestra,
subir a torres que no son nuestras,
leer noticias, menos las nuestras,
sufrir por todos y por lo nuestro,
oír que llueve con otra lluvia
y beber agua que no es la nuestra…

Y tú, desterrado:
Estar de paso, siempre de paso,
no tener sombra, sino equipaje,
brindar en fiestas que no son nuestras
compartir lecho que no es el nuestro,
lecho y “pan nuestro” que no es el nuestro,
contar historias que no son nuestras,
cambiar de casas que no son nuestras,
hacer trabajos que no son nuestros,
andar ciudades que no la nuestra
y en hospitales que no son nuestros
cura de males que tienen cura,
alivio al menos, que no del nuestro,
que sólo sana con el regreso…

Y tú, desterrado:
Estar de paso, siempre de paso,
tal vez mañana, mañana o nunca…
El tiempo falso de los relojes
no cuenta el tiempo, cuenta la ausencia,
envejecerse cumpliendo años
que no son años sino descuentos
del almanaque que no es el nuestro,
morir en tierra que no es la nuestra,
oír que lloran sin ser los nuestros,
que otra bandera, que no es la nuestra,
cubre maderas que no son nuestras,
ataúd nuestro que no es el nuestro,
flores y cruces que no son nuestras,
dormir en tumba que no es la nuestra,
mezclarse a huesos que no son nuestros,
que al fin de cuentas, hombre sin patria
hombre sin nombre, hombre sin hombre…

Y tú, desterrado:
Estar de paso, siempre de paso,
tener la tierra como posada,
tenerlo todo como prestado,
no tener sombra sino equipaje,
tal vez mañana, mañana o nunca…


asturias

MIGUEL ÁNGEL ASTURIAS (Guatemala, 1899-1974). Novelista y poeta, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1967. En 1965, cuando el mundo estaba dividido por la guerra fría, la Unión Soviética le otorgó el Premio Lenin de la Paz. Inspirado en en el mundo maya —su lenguaje, sus paradigmas y sus misterios—, desarrolló un lenguaje sonoro y rico en matices para acompañar una visión de asombro hacia el mundo. Ese lenguaje obtiene una fuente de riquezas en las novelas El alhajadito (1963), sobre un niño, y en Hombres de Maíz (1949), que Julio Cortázar consideraba una obra maestra de la literatura de América Latina. Su novela más famosa, sin embargo, es el alucinante retrato que Asturias hizo de Guatemala bajo la dictadura de Manuel Estrada Cabrera, El señor presidente (1946). Asturias escribió 13 libros de poemas, siete de ensayos, seis obras teatrales (incluyendo los libretos de dos óperas), nueve novelas y seis colecciones de cuentos, entre ellas la primera que le ganó un reconocimiento internacional, Leyendas de Guatemala (1930), eventualmente prologado con una carta del poeta francés Paul Valéry e ilustrado con una sensibilidad muy afín a la de Asturias por el artista salvadoreño Toño Salazar.