Muriel Rukeyser: “Algo rompiéndose dentro” (poesía)

Una muestra de la poesía lírica y humana de una de las poetas más importantes del siglo XX en los Estados Unidos.

Muriel Rukeyser
La Zebra | #14 | Febrero 1, 2017

Música nocturna

Ascienden los días y las estrellas surcan
y mi cama salvaje gira lentamente entre los astros.

Esta mañana

Despierto esta mañana,
una mujer violenta en el violento día,
riendo.

Más allá de la frontera de la memoria,
a lo largo del largo cuerpo de esta vida
en que se estremecen tu niñez, tu juventud, la historia toda de tu tacto

—ojos, labios, pecho, barriga, sexo y piernas, ondulándose, sinuosas, bajo las sábanas.

Veo más allá de la tímida plantita,
en su tiesto a la orilla de la ventana
abierta a la ciudad, a las altas torres apiladas como libros
en el desvarío de la codicia, al río que fluye corroído y brillante,
al intrincado puerto y al mar, las guerras, la luna, los planetas
todos los que poblamos el espacio
bajo un sol invisible / visible.

Violetas africanas bajo la luz
respirando, tímidas, bajo el hálito del universo. Quiero la potente paz, sus delicias,

la silvestre bondad.
Quiero escribir los poemas de mi tacto:
encontrar mi mañana, descubrir tu vida toda
ondulándose, sinuosa, entre los intocables.

Te digo, a través de las ondas del viento:
hoy, una vez más
trataré de ser no-violenta,
un día más
esta mañana, despertando a un mundo aparte
del violento día.

Algo rompiéndose dentro

(Fragmentos)

Finaliza la hora estival.

Mariposas de oscuras alas rojas sobre el río.
Mariposas de oscuras alas naranja en la ciudad.
Los jóvenes marchan a la guerra
o lejos de la guerra, van a las prisiones, a otras tierras—

a las frías montañas, a la fuente del río, yo también voy,
al fondo de esta celda, de esta oscura prisión.

*

Un sueño recordado sólo en otros sueños.
La voz dice:
Todos ustedes, temidos en la infancia,
pasarán a través de tormentas de luz;
Todos ustedes, temidos como una niña,
caerán y caerán en avalancha—
El temor y el sueño del amor harán
lo que el tiempo y los hombres erigirán,
las danzas y los hechos de las mujeres también.
En ustedes se convertirán. Tu propio rostro
baila a través de la noche y el día,
y conduce a tu cuerpo
a la danza del cuerpo mismo, de sus misterios.
Respóndeme. Danza conmigo.

*

Voy a prisión. Eco del golpe de la puerta de acero.
Es mi elección. Pero la puerta de acero golpea.
La introversión de este acto y su eco
deviene en su esencia, más allá de la conclusión de su efecto,
hasta que es algo así
como la escritura de un poema en mi silenciosa celda.

*

Quemando los Sueños

Una mañana primaveral de tierna madera, verde madera
no arderá, pero el sueño arderá.

Mis manos están cubiertas de ceniza.
Temen
y destruirán, por tanto, lo más cercano.

*

El hombre racional

El contador de Auschwitz.
Los científicos torturando genitales masculinas.
Los científicos, sesudos, torturando genitales femeninas.
La niña de 3 años, ¿qué le ha hecho a su gatito?
El collar de cuero para ahorcar a un hombre en su sillón.
La bomba expansiva con esquirlas para devastar cerebros.
El conducto plástico a través del espléndido pene de un joven.
Recién nacidos en llamas. La inserción de la bayoneta.
Una infección de reptiles muertos en las vivas entrañas de las niñas.
No sabíamos que éramos dementes.
No sabemos que somos dementes.
Se los decimos a otros: estás demente.
Todo lo que puedas imaginar

—con drogas criminalizadas, o calmo y joven
con una fiebre de 45 grados, o sobre tus rodillas,
con el mundo de Hanoi bombardeado,
con el niño desmembrado de Bach Mai,
con los hijos del hombre desgarrados por el hombre—

todo lo que puedas imaginar
el hombre racional lo ha hecho.

Piedad, Señor.      Para todas las criaturas vivas.

*

En el surtidor de los espejos
un cuerpo y un rostro informes

Medianía: media vía
de una noche que no volverá

Lo informe toda la noche
esforzándose por la forma

*

algo sobre el deseo
algo sobre el homicidio
algo sobre mi muerte
algo sobre locura

algo sobre la luz
algo rompiéndose dentro
cántame hasta el sueño y alba
mis sueños están despertando

*

En la noche
camino de una celda a otra de este mundo
Me muevo al tacto
y entonces algo me dice
deja que la ciudad rebose
el sueño de tu amante
Deja que la noche vierta
todos sus significados
Deja que las imágenes fluyan:
la luz está soñando

Traducciones de Jorge Ávalos


MURIEL RUKEYSER (1913-1980). Poeta y activista política nacida en Nueva York, mejor conocida por su poemas sobre igualdad, feminismo, justicia social y judaísmo. Publicó una veintena de libros de poesía, reunida después de su muerte en la colección The Collected Poems of Muriel Rukeyser (University of Pittsburgh Press, 2005). Tradujo a Octavio Paz al inglés.