Jorge Ávalos: “Tres regalos” (editorial)

Tres situaciones reales en las que se encontraron tres artistas jóvenes llevaron al autor a hacer estas reflexiones.

Jorge Ávalos
La Zebra | #24 | Diciembre 1, 2017

Los artistas jóvenes rara vez les piden consejos a los viejos, pero hay tres que te tengo que dar…

Sacrificarse para Ser (y no al revés)

El sacrificio no es lo que define la carrera del artista, aunque el sacrificio sea inevitable. Lo que define al artista está en el desafío de ser lo que eres. Si todavía no entiendes esto, es porque estás muy joven y porque ya sabes que el arte sí exige sacrificio. Estás donde asustan. Pero si de verdad eres artista, confía en que ser lo que eres —esa cosa indefinida que te impulsa a crear, tarde o temprano será un valor y una fuerza más grande y gratificante que el pasajero dolor y la superable vergüenza de cualquier sacrificio.

Valorarse para compartir

Si sabes evaluar lo que te pasa, y buscas lecciones en todo, pero si no sabes valorar lo que te pasa, tal y como te pasa —bueno o malo, bonito o feo, triunfando o haciendo el ridículo— nunca tendrás historias que contar. Aprenderás de la vida, pero te costará mucho enseñarle a otros el valor de tu vida, lo cual sólo se puede expresar a través de tus historias, eso que en la vida llamamos experiencia y en la literatura se transforma en cuentos. Una experiencia, un cuento.

Construirse desde lo pequeño

La clave del éxito es tener éxito en las cosas pequeñas y acumular esos éxitos hasta que sumen algo grande. Creo que esto es lo que debió haberse dicho la mujer en los tiempos de las cavernas, a la que se le atribuye la invención de la agricultura por coleccionar semillas, la invención de los tejidos por coleccionar fibras, la invención de la cocina por coleccionar hierbas y la invención de la poesía por coleccionar palabras hermosas.

♦ ♦ ♦

Por ahora, basta con estas tres.

 

Portada: “Madre”, mural de Malu Saenz Jaramillo en La Casa Tomada de San Salvador, fotografía de Jorge Ávalos.