Gabriela Paz: “Carta a mi sagrada vulva” (poesía)

Versos de clara filiación feminista, de una poeta y activista salvadoreña.

Gabriela Paz
La Zebra | # 43 | Julio 1, 2019

Islas

De mí y de vos, turgente compañera,
hablan los besos que no queremos esconder,
sentencian los cantos que entonamos,
locas y trémulas sirenas varadas.
¡Sí, queremos ser nuestra propia isla!

Precipitándome en el fondo del embeleso,
en la llanura de nuestros propios hábitos,
buscando la comisura de los dientes,
afilando la sonrisa,
desatándonos la piel a besos,
entre remolinos y fuertes goces,
nos encontramos cercanas.

Dormidas en el regazo,
despiertas en la lucha,
aprendiéndonos los pudores
de las miradas contemplativas,
el cuerpo es nuestra lucha diaria.

Para desatar el cuerpo
nos declaramos lejanas
de la palabra que juzga,
la conveniencia y la muralla.

(Junio, 2012.)

Sueño despierta en vos

No puedo dormir,
como sombra tejida,
entre los parpados, la noche cinceló el cuerpo de una mujer despierta,
prendada se ha quedado en mis ojos.

Como boca hambrienta su vestido,
clama el auxilio de mis manos, de mi boca,
mis manos y dientes,
se prenden afilados en cada ángulo,
se salivan,
se embelesan
sus espacios…

En el frenesí de su piel encendida vuélvome pira
en sus pechos erguidos y volcánicos,
trazo la sinfonía de lunares tallados en su piel.
Mis manos fueron dientes para volverse pájaros.
Busco habitar en el enredo de su nido.
La boca propia
ahora es mariposa posada en el jardín de su florida espalda.
La primavera es mentira
si no brota de sus ojos,
de la miel de sus caderas.
Impropio en mí,
me vuelvo pez y bebo,
bebo y nado, en la fuente inagotable de su entrepierna.

Una costilla

Aparentemente, ésta que soy,
ésta forma,
se desprende de otro,
cual sombra de piedra.

Siendo aquello que le empañe y deje,
ora cantar revoloteando, bullendo en vida.
Siendo diana del oscuro infierno.

¿Qué se yo sobre ser costilla
si tengo mi propio palpitar?
Siento surgir la nota que crispa mi médula.
Caléndula podrida de la rabia.

Indudablemente lo comprendo:
Debo surgir desde ese adentro conformado,
ese cuerpo purulento que me expulsa y quiebra.
Cual Lilith escupida, mortalmente negada, y prender la huida.

¿Este cuerpo es mío?

Me responde la impotencia

No, no es mía la sangre que le sostiene
no es mía la forma y sus temblores
sus ganas y heridas
ni siquiera sus batallas

Este cuerpo es violable y debatible
presto a ser portada roja
íntegro miembro de la sociedad

Esta pierna demasiado carnosa, perfectamente cuestionable
se reprende de su atavismo
se enfunda en paso militar todos los viernes por la noche
Este cuerpo descuartizado por tu mirada
Esta boca mamadora
Este vientre infecundo
Estos senos infructuosos
Este sexo en celo

Un conjunto de cuerpos censurados
Un conjunto de cuerpo disponible al miedo

Carta a mi sagrada vulva

A ti, vulva innombrable,
te debo todas las palabras,
sábanas de seda,
noche masturbada,
manos abiertas,
múltiples orgasmos,
punzantes lenguas.

A ti, a tus labios y tu hermoso orificio,
te debo dedos dildos,
aprender a follarte,
sin fallarte,
desfloronar la vergüenza…
nombrarte, lamerte, frotarte y descubrirte clítoris.

A ti, vilipendiada; cuquita, voladita, florecita,
tantas veces violada y cercenada,
te debo campos de terciopelo,
partos seguros y calzones de algodón.

A ti, fuente y principio de la vida,
te debo: desfiles en la calle,
monumentos erigidos por tu sagrado monte,
pinturas abstractas,
cultos y marchas.

A ti, tan oculta y franca,
te debo emanciparme.

A ti, vulva, vagina, te debo el respeto a cada vello,
alejarte de las pinzas y la cera,
disculparme cada maltrato,
permitirme cada goce,
enseñarte a vibrar,
volverme fuerte,
defenderte.

A ti, vulva, vagina, ano, ni es no es, ¿cómo es?,
te debo aprender a nombrarte,
decirte lo que te gusta.

A ti, vulva, lunática,
eternamente menstruante,
te debo el rojo saber de mi sangre.

Vos, vulva,
hallada culpable de envidiar al pene,
te debo gritar que sos la vida misma,
A ti, te prometo correrme libre.

(2017)

 


Gabriela Paz

GABRIELA PAZ (1985). Poeta salvadoreña. Estudió Antropología y trabaja en ese campo desde una perspectiva sociocultural y feminista. Es oficial de programa, responsable de Derechos Sexuales y reproductivos, en el Fondo Centroamericano de Mujeres.

Arte: “The Great Wall of Vagina”, panel 1, por Jamie McCartney.