Roxana Sandoval: “La canción de nuestros días” en el Teatro Poma (nota)

La obra ganadora del Premio Ovación 2014 se estrenó en el Teatro Luis Poma y conmovió al público con las historias de amor de tres adolescentes, de la profunda complicidad entre ellas y de la llegada de la guerra.

Arriba del cielo hicieron tamales.
Arriba del cielo hicieron tamales.
Lo supo San Pedro,
mandó a traer dos reales.
Lo supo San Pedro,
mandó a traer dos reales.

A la rurru niña a la rurru ya. 
A la rurru niña a la rurru ya.
Duermete mi niña de mi corazón.
Duermete mi niña de mi corazón.
A la rurru niña a la rurru ya. 
A la rurru niña a la rurru ya.

CANCIÓN DE CUNA POPULAR

 

Roxana Sandoval | Diario El Mundo

Elena entra al escenario, se despoja de su chaqueta, se quita sus zapatos, y poco a poco se convierte en la niña que fue 12 años antes. Así comienza La canción de nuestros días, una obra escrita por el dramaturgo salvadoreño Jorge Ávalos, y que fue estrenada el jueves 16 de julio de 2015 en el Teatro Luis Poma.

El drama —chispeado con colores de comedia— irrumpe sobre las tablas del Poma con las interpretaciones de las ganadoras del Premio Ovación 2014: Lilibeth Rivas (Vitelia) y Emy Stephany Mena (Elena) del grupo Teatro Zebra. Ambas acompañadas por Larissa Maltez (Lucía) y dirigidas por Ávalos y por Alejandra Nolasco.

La pieza escénica presenta  la vida de tres hermanas que habitan un pueblo de Morazán a finales de la década del 70. La obra aborda temas como la vida cotidiana antes del conflicto armado, las historias de amor de tres adolescentes, la complicidad entre hermanas y valores como la solidaridad. Temas que, a consideración de Ávalos,  permiten ver cómo sobrevivían las personas en aquella época, y nos ayudan a crear juicios sobre la importancia de la cultura como cemento social.

“Las costumbres y tradiciones culturales crean una fuerza común y ayudan a solidificar el amor entre las hermanas”, señaló Ávalos, quien vivió un año en el departamento de Morazán tras la firma de los Acuerdos de Paz en 1992. Esto le permitió, según dijo, escudriñar en los hábitos, costumbres y la vida familiar que reinaba antes del conflicto bélico.

Según Emy Stephany, el drama se desarrolla en dos tiempos: pasado y presente. Ese salto le permite a su personaje, Elena, mostrar los sentimientos propios de una adolescente, el amor familiar y los impulsos de la juventud. A diferencia de Vitelia, papel que encarna Lilibeth Rivas, a quien le toca “asumir el rol maternal” y mostrarse fuerte. Nada que ver con el personaje de Lucía, desarrollado por Larissa Maltez, cuya imagen es la de una adolescente “coqueta y segura de sí misma”. Las tres ponen a los espectadores a reír, a pensar y a analizar mientras se hunden en una historia cuyo final llega cuando Elena abandona las tablas convertida nuevamente en mujer.

20150722 EM Zebra en el Poma


Este artículo se publicó originalmente en Diario El Mundo, San Salvador, 22 de julio de 2015.