Roberto Carlos Pérez: “Carta a un hermano” (opinión)

Un emotivo homenaje en memoria del narrador nicaragüense Ulises Juárez Polanco.

Roberto Carlos Pérez
Retrato de Ulises Juárez Polanco por Jorge Mejía Peralta
La Zebra | #21 | Septiembre 1, 2017

Cada vez que veo encendidos los faroles en Washington, me acuerdo de las incansables caminatas por las calles K y M, en las que me hablabas de Marjorie y de tus proyectos literarios que nada tenían que ver con los míos. Porque tú, Ulises, tienes una alegre mirada de la que carezco.

Eres la felicidad hecha persona en un gigante de seis pies de altura, y yo el pesimismo ambulante que jamás logró hacerle sombra a tu esperanza y a los días felices que siempre te rondaron.

En estas horas de ardor incandescente me pregunto qué es la amistad, pues no deja de asaltarme la idea de que las relaciones entre dos seres vivos no tienen complejidad alguna, puesto que nos tomamos los unos a los otros por hecho sin saber que la vida dura un segundo y que la muerte nos toca la puerta en el momento menos esperado.

Hace unas horas, de madrugada, como siempre, me dijiste que me querías, pero esta vez no con el humor nicaragüense que tanto detesto sino como una verdad que siempre ha estado allí y que nunca dejé encallar como barco en puerto seguro.

En el fondo te preocupabas por mí y quiero decirte que yo también por ti; por eso te pedía que habláramos más seguido, ya que siempre vi en ti al amigo y al profesional de la palabra que no sólo tenía la disciplina necesaria en este oficio, sino que en tu apretada agenda encontrabas tiempo para promover la literatura de nuestros compañeros de generación. En otras palabras, te admiro.

Esa pasión, estoy seguro, la heredaste de nuestro querido Francisco, con quien esta noche revoloteas felizmente en la pradera de girasoles. En ese lugar de reposo y de éxtasis no existen las fechas límites que tanto te fastidiaban. Allí podrás terminar tu novela sobre el mítico viaje de Ulises, el héroe de Homero, sin prisa, cuidando cada construcción gramatical como tanto te lo pedí.

Pienso que nuestra amistad quedó transformada en el instante en que tu espíritu se entregó a la otra vida, a ese otro centro de gravedad mucho mejor que este valle de lágrimas en el que nos dejas. En ese mundo aletearás como el Espíritu de Dios en el abismo sobre la superficie de las aguas, ya sin usar la oración «Los días felices» como un eufemismo para encubrir el vórtice de aguas que nos inunda.

Allí la felicidad no te dejará cicatrices. Más bien, un aleteo de mariposas te rosará la piel y tú le enviarás a tu madre, a tu padre y a Marjorie algunas moléculas de ese rastro de felicidad exacerbada que ahora te sobrecoge. Nunca dejaste de ser un niño. Los que te queremos nos quedamos con tu mirada socarrona y tus labios dibujando una traviesa sonrisa.

Arriba, en la buhardilla de mi casa, están las cosas que dejaste cuando viniste a pasar una temporada en Washington. No me atrevo a sacarlas de la valija en la que las guardé porque no quiero que tu esencia se desparrame y no logre encontrar sitio en donde sedimentarse lejos de tu Managua.

Miro al cielo y veo las estrellas brillar más que nunca. Siento que eres tú dejándome saber que estás en el más apacible de los sitios. Por favor, Ulises, no dejes de enviarnos señales. Haz que los astros se muevan, que la luna resplandezca más que nunca, porque sólo así sabremos de tus andanzas con tu abuelo que tanto quisiste y con tu amigo Francisco.

No te demores en enviarlas, ¿eh? Podemos preocuparnos.

 


Roberto_Carlos_PerezROBERTO CARLOS PÉREZ (Granada, Nicaragua, 1976). Músico, narrador y ensayista, es autor del libro de cuentos Alrededor de la medianoche y otros relatos de vértigo en la historia. Es también editor del libro en homenaje al poeta mexicano José Emilio Pacheco: José Emilio Pacheco en Maryland (1985–2007) y de la novela modernista El vampiro (1910), de Froylán Turcios. Estudió en la escuela de bellas artes Duke Ellington School of Arts y se licenció en música clásica por Howard University. Es máster en literatura Medieval y de los Siglos de Oro por la Universidad de Maryland. Sus áreas de interés incluyen la Edad Media, los Siglos de Oro y el Modernismo. Es miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Producto de sus investigaciones son los numerosos ensayos aparecidos en revistas nacionales e internaciones como eHumanista, revista especializada en temas cervantinos y medievales, Carátula, revista cultural centroamericana, Círculo de poesía, revista electrónica de literatura, El Hilo Azul, revista literaria del Centro Nicaragüense de Escritores, Lengua, revista de la Academia Nicaragüense de la Lengua, ANLE, revista de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, Repertorio dariano, Acahualinca, revista de cultura de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, La Zebra, revista de letras y artes, El pulso, periódico de investigación, Alastor y Luvina, revista literaria de la Universidad de Guadalajara, entre otras. Ha sido incluido en las antologías Flores de la trinchera. Muestra de la nueva narrativa nicaragüense  (2012) y Un espejo roto(2014). Su cuento «Francisco el Guerrillero» fue traducido al alemán y apareció en la antología Zwischen Süd und Nord: Neue Erzähler aus Mittelamerika(2014). Su libro de ensayos Rubén Darío: la modernidad confrontada saldrá publicado en 2017. Actualmente tiene un trabajo en marcha sobre la tragedia en El príncipe constante, de Calderón de la Barca, y una novela corta.