Jorge Ávalos: «La consciencia desvanecida» (crítica)

Una reseña de la novela breve Blancura del premio 2023 Nobel Jon Fosse.

Jorge Ávalos
La Zebra | # 118 | Junio 16, 2026

Con la concesión del Premio Nobel de Literatura en 2023, Jon Fosse —novelista, dramaturgo y traductor noruego nacido en 1959— se consolidó como una de las voces más singulares de la literatura europea contemporánea. Su obra teatral, celebrada por su radical economía verbal y su exploración de lo indecible, ha marcado la escena del continente durante décadas. Sin embargo, es en la narrativa donde Fosse parece haber encontrado un nuevo público internacional, atraído por la intensidad hipnótica de su prosa y por la manera en que convierte la interioridad en un territorio dramático.

Su breve novela Blancura se inscribe en esa línea. El libro narra la experiencia mínima —casi un pretexto— de un hombre que conduce por un camino rural cubierto de nieve, queda atascado y decide continuar a pie. No hay trama en sentido estricto: hay una situación. Y es precisamente en esa renuncia a la progresión narrativa donde Fosse intenta construir una parábola sobre la conciencia, la percepción y la fragilidad del sentido de realidad.

Desde las primeras páginas, Blancura revela su apuesta formal: la prosa funciona como un pulso, como un flujo verbal que aspira a convertirse en música. El lector no avanza por la historia, sino por la cadencia. La palabra es el espacio mismo de la narración; no describe la conciencia del personaje, sino que la encarna. Fosse busca un encantamiento, un estado de suspensión donde la nieve exterior y la niebla interior se confunden.

Sin embargo, en español ese efecto se percibe atenuado. No por una falla de la traducción (me es imposible juzgar, dado que desconozco la lengua original), sino porque la simplicidad extrema del registro parece resistirse a producir el hechizo que la novela promete. Blancura depende tanto de su ritmo que cualquier mínima pérdida de tensión verbal afecta la experiencia.

El rigor estilístico de Fosse tiene un costo: la novela niega un conocimiento profundo del personaje. No porque todo esté en la superficie, sino porque la superficie misma es una bruma. Las figuras apenas se delinean, la historia sólo puede ser sugerida, y la conciencia se vuelve un espacio sin contornos. De ahí que la comparación con Beckett sea inevitable. Pero mientras El innombrable convierte la disolución del yo en un teatro mental lleno de misterio y humor, Fosse opta por una evaporación más literal: la materia narrativa se desvanece bajo la niebla de la prosa.

El resultado es una obra que interesa más como experimento que como experiencia. Su propuesta es clara —explorar la conciencia en un estado límite—, pero su ejecución parece quedarse a medio camino entre el cuento y la novela, sin aprovechar del todo las posibilidades de ninguno de los dos géneros.

Si el lector busca ficciones que exploren situaciones extremas desde la interioridad, existen ejemplos más logrados. Agua negra de Joyce Carol Oates, por ejemplo, convierte un drama situacional en una exploración existencial de enorme intensidad, donde la conciencia se despliega con una potencia narrativa que Blancura no alcanza (quizás la lectura de ambas novelas en secuencia podría resultar enriquecedora). Y en el terreno del cuento breve, Horacio Quiroga en “El hombre” y Juan Rulfo en “Luvina” ya habían demostrado cómo la condensación puede producir efectos más profundos, más inquietantes y memorables.

Blancura es una pieza menor dentro de la obra de Fosse, pero no carece de interés. Su ambición formal, su apuesta por la interioridad y su atmósfera suspendida revelan a un autor que sigue explorando los límites de la palabra. Sin embargo, la novela parece depender demasiado de un ritmo que no siempre se sostiene, y su deliberada indefinición narrativa puede dejar al lector en un estado de contemplación más fría que reveladora. En un paisaje literario donde la exploración de la conciencia ha producido obras de enorme fuerza, Blancura se siente como un gesto, una tentativa, una huella en la nieve que se borra demasiado pronto.

Jon Fosse: Blancura. Random House, 2023, 96 páginas. Traducción al español de Cristina Gómez-Baggethun y Kirsti Baggethun. ISBN: 9788439744061

JORGE ÁVALOS (1964). Escritor y fotógrafo salvadoreño, editor de la revista La Zebra. Como cuentista ha ganado los dos premios centroamericanos de literatura: el Rogelio Sinán de Panamá, por La ciudad del deseo (2004), y el Monteforte Toledo de Guatemala, por El secreto del ángel (2012). En 2009 recibió el Premio Ovación de Teatro por su obra La balada de Jimmy Rosa. En 2015 estrenó La canción de nuestros días, por la que Teatro Zebra recibió el Premio Ovación 2014. Su obra narrativa aparece en varias antologías de cuento, incluyendo: Puertos abiertos, editada por Sergio Ramírez (Fondo de Cultura Económica, México, 2012); y Universos Breves, editada por Francisca Noguerol (Instituto Cervantes y Editorial Cobogó, Brasil, 2023). En El Salvador ha ganado cinco premios nacionales de literatura en las ramas de cuento, ensayo y teatro.