Carlos Mejía Godoy: “Carta abierta a Daniel Ortega” (opinión)

En reacción a las muertes de las más jóvenes víctimas de la represión en Nicaragua, el más reconocido cantante popular del país le escribe al presidente Daniel Ortega.

Carlos Mejía Godoy
La Zebra | #31 | Julio 14, 2018

Daniel:

Cumplí 75 años de edad. Y cincuenta (medio siglo) de cantar la realidad de mi pueblo. Te doy una mala noticia. Nunca me voy a jubilar, porque, como sabrás, los pájaros no se jubilan. Por eso aquí estoy, más entregado que nunca a la causa de la libertad, la justicia y el decoro, como decía Sandino, el de Niquinohomo, el “legítimo”, no ese que ustedes han desfigurado a su imagen y semejanza.

Ah, te cuento, Daniel: Me escribió uno de tus vasallos: “Dejá ya de cantar, estás quemado”. Fijate si estaré quemado, que, desde el 19 de Abril he escrito 15 canciones. Te manifiesto: ya no quiero seguir escribiendo a los mártires, Daniel. Ya no. Me falta escribir una sola canción para cerrar esta pesadilla. Se llamará: “Gracias, Señor, ya se marcharon”.

A tu señora esposa le fascina la poesía de Rubén Darío. Frecuentemente aparece con su rostro beatífico, recitando decenas de poemas. Pero hay uno que no le gusta y yo los quiero dedicar. Dice Rubén:

“Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste.
Un soplo milenario trae amagos de peste.
Se asesinan los hombres en el extremo Este…

¡Oh señor Jesucristo! ¡Por qué tardas, qué esperas
para tender tu mano de luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas!”.

(“Canto de esperanza”)

Conclusión: Rubén era golpista y vandálico.

¿Sabés qué, Daniel? Quisiera tenerte de frente para mirarte a los ojos y decirte lo siguiente. Sé que esto es muy crudo y expresarlo pone en peligro mi vida. Lo asumo sin temor, porque tengo guardaespaldas más seguros que los esbirros que te cuidan. Ellos son: Alvarito Conrado, Manuelito Dormus y esa legión de niños, adolescentes y jóvenes que mandaste a matar y que cuidan mis pasos noche y día.

Está muy fresca en mi memoria tu rostro en la TV, hablando con el cinismo más ramplón, mientras en ese mismo momento dabas la orden macabra de asesinar, el 30 de mayo a los participantes de la marcha de las madres y anteayer a los muchachos de la UNAN. Una sola orden tuya, desde tu trono despótico, hubiese ahorrado la sangre de esos dos jóvenes gallardos que se despidieron de su familia, sabiendo su destino.

Son los Leoneles Rugama que te estorban y preferís salir de ellos, para que no interfieran en tu agenda de estadista. Y a propósito, sólo quiero recordarte una plática que tuve con tu padre una noche en su casa del Barrio San Antonio. Don Daniel me contó algo estremecedor. Cuando Tacho hijo estaba torturando a Báez Bone, al cortarle la lengua con un yatagán, el patriota bañado en sangre le escupió la cara y le dijo: “Maldito… esta sangre te va a perseguir hasta el último día de tu vida”.

Daniel, detené ya este genocidio. Por la sangre de tu hermano Camilo, asesinado por el somocismo en Las Sabogales, pará ya esta barbarie. Se acerca el 23 de Julio y el recuerdo de la sangre santa, de esa juventud aniquilada en León, tiene que llevarte a meditar.

En nombre de ese Dios, con quien te llenás la boca y el alma. En nombre de ese Dios que está viendo este holocausto, dejá de matar.

Ya, Daniel. ¡Ya! ¡Dejá de matar!

 


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CARLOS ARTURO MEJÍA GODOY (Nicaragua, 1943). Músico, compositor y cantautor nicaragüense. Su amplia discografía incluye clásicos de la música de protesta y revolucionaria en Latinoamérica: Cantos a flor de pueblo (1973); En la calle de enmedio (1974); El son nuestro de cada día (con Los de Palacagüina, 1977); Misa campesina nicaragüense (con El Taller de Sonido Popular,1977); Guitarra armada (con su hermano Luis Enrique Mejía Godoy, 1979); Canto épico al FSLN (con su hermano Luis Enrique Mejía Godoy, 1984). También ha musicalizado la poesía de Pablo Antonio Cuadra, Ernesto Cardenal y Carlos Martínez Rivas. En el año 2007 —producido por la Fundación Autor de SGAE— graba un disco como homenaje a sus 30 años de trabajo, en este disco participan, entre otros, Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Paloma San Basilio, José Luis Perales, Elsa Baeza y El Consorcio.

La fotografía del encabezado muestra a jóvenes estudiantes durante el funeral del estudiante de un colegio jesuita, Álvaro Conrado. La foto del autor es de Jorge Mejía Peralta.